El 30 de mayo de 1965, el ministro de Trabajo, Romeo Gorria, junto a sus homólogos de Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Honduras y Perú, inauguraba la Residencia Sanitaria ‘Nuestra Señora de la Salud’, que se levantó en el barrio de Palomarejos y que costó 100 millones de pesetas.

La Residencia, que comenzó a construirse en abril de 1961, constaba de 7 plantas, 217 camas y 6 quirófanos. En aquel momento, la atención sanitaria la prestaban 55 médicos, 28 enfermeras, 21 auxiliares de clínica y 10 religiosas.

El Hospital Virgen de la Salud fue inaugurado como Hospital General Básico y Residencia de la Seguridad Social, atendiendo a la demanda de la población. Hasta ese momento, en Toledo se prestaba atención sanitaria en el Hospital de la Misericordia, dependiente de la Diputación Provincial.

Desde el principio de su historia destaca como uno de los grandes y más innovadores hospitales de la Seguridad Social, con destacados servicios asistenciales y un grupo de jóvenes profesionales que van a darle un elevado nivel científico y asistencial y que incorporan, entre 1970 y 1975, todos los servicios que caracterizan a un hospital moderno.

Hospital Materno-Infantil

El Hospital tuvo dos ampliaciones sucesivas en los años 1970 y 1973, incorporando un nuevo edificio de hospitalización Materno-Infantil, servicio del que carecía hasta entonces, así como un nuevo bloque quirúrgico.

El Hospital sufrió un incendio en 1987 que obligó a una evacuación urgente. Durante este siniestro falleció el bombero Pablo Carrasco.

Actualmente, el Hospital Virgen de la Salud forma parte del Complejo Hospitalario de Toledo junto con el Hospital Virgen del Valle y el Hospital Provincial, así como los Centro de Especialidades (CEDT) de Toledo, Illescas, Ocaña y Torrijos.